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Moldeando el temperamento de nuestro cachorro
Por Jorge Marín
Es muy importante realizar este tipo de adiestramiento durante
la etapa de cachorro, pues es la etapa ideal para corregir problemas
de temperamento, si esperamos a que se convierta en un perro adulto
para corregirle podremos demorarnos mucho más y con riesgos
en algunos casos peligrosos.
La tarea será la de enseñar a nuestro perro a no pelear
con otros perros, a no morder y comportarse bien en su nuevo entorno,
hay factores que sin embargo influyen para que nuestro objetivo sea
alcanzado correctamente, estos factores serían que el perro
sea de una buena raza, pues no todas las razas responderán
igual al trabajo de temperamento, un excelente individuo, no todos
los individuos de una misma camada serán aptos para un optimo
aprendizaje, es fundamental escoger un ejemplar que genere empatía
contigo desde el primer momento, esto será definitivo para
una buena relación alumno profesor
El temperamento de cada perro necesita modificarse a nuestras necesidades,
todos los perros son diferentes los hay tímidos, reservados,
sociables, antisociales, perezosos, activos, peleadores, amistosos,
etc., todo perro debe ser socializado y se le debe prohibir el hábito
de estar mordiendo, de lo contrario estaremos enfrentándonos
a un perro casi en su estado salvaje.
Para sociabilizar a un cachorro casi siempre bastará con llevarlo
a jugar con otros perros cachorros y adultos, mediante juegos entre
ellos sociabilizaran de manera natural, también contribuyen
los juegos entre amo y cachorro acompañados de recompensas
que consistirán en juguetes o comida siempre y cuando nuestro
cachorro se merezca dicha recompensa. Un perro bien sociabilizado
tenderá a jugar más con otros perros antes que pelear
con ellos, sin embargo esto no garantiza que e alguna ocasión
nuestro perro se salga de control, esto será normal si no
tiende a ser repetitivo, si esto ocurre tendremos que entrar a hacer
ejercicios de resocialización hasta corregir el comportamiento.
Como experiencia propia recuerdo cuando empezamos a conformar el
club de agility en el cual yo entrene con mi bóxer Zeus, inicialmente éramos
alrededor de unos cuarenta guías con perros de todo tipo y
con temperamentos también muy variados, en vista de algunos
intentos de peleas tuvimos que recurrir a un ejercicio bastante práctico,
consistía en hacer un circulo acompañados por nuestros
perros cogidos con una cuerda corta nos separábamos a una
distancia no mayor de dos metros y empezábamos a hacer que
cada uno de nosotros diera una vuelta haciendo zigzag entre los otros
guías con su perro bien cogido hasta completar todos una o
dos vueltas al principio los perros se inquietaban con el paso de
algunos ejemplares, a lo cual se les corregía su comportamiento,
pero al final después de algunos días ya pasábamos
nuestros perros sueltos a la orden de junto sin mayores problemas,
después de unos días todos jugaban sueltos entre sí sin
mayores inconvenientes.
Aparte de la sociabilización con otros perros al cachorro
también es sumamente importante sociabilizarlo con otras personas
ajenas a las que conviven con él, por eso también es
bueno sacarlo a lugares concurridos por mucha gente para que vote
el miedo a los extraños y ocasionalmente entre en contacto
con otras personas y niños, esto es muy importante para evitar
los problemas de perros que sólo conocen las cuatro paredes
de su casa y únicamente a los dueños, estos perros
a salir al exterior de la casa serán temerosos e inseguros
y en el peor de los casos agresivos.
Un ejercicio muy importante en la etapa de sociabilización
es el de inhibición de la mordida. Descripción del
ejercicio: alimentaremos manualmente a nuestro cachorro, dando manualmente
la porción inicial de la comida del perro, él deberá aprender
a disfrutar de nuestra compañía alrededor de su plato
de comida. Aprende a tomar su comida calmadamente es decir inhibición
de mordida; y aprende el "deja" o el "espera" y
finalmente el "toma", o “coge”. Al principio
enseñamos al cachorro a que no tome su comida por intervalos
de tiempo cada vez mayores, siempre le permitiremos tomarla. Una
vez aprendido, tendremos la opción de prohibir con la orden "deja" o “suelta”.
Para evitar que tome su comida a nuestra orden, esta orden nos resultara
muy útil al momento de proteger objetos valiosos de nuestra
casa o comidas que no les hemos brindado nosotros, igualmente podremos
animarlo a coger un obsequio o un juguete a la orden de “toma
o coge”.
El hábito de morder
Este puede ser un síntoma de aburrimiento, cambio de dentadura o simplemente
hiperactividad, de todas maneras debemos identificar el problema para darle
la solución adecuada.
A los perros cuando son pequeños les gusta mucho jugar, es su naturaleza.
Pero hay que tener cuidado para que no cojan el hábito de morderlo todo
para entretenerse, ya que pueden acabar con todos los muebles de la casa.
Con los perros y sobre todo con los cachorros hay que ser pacientes y educarlos
desde pequeños, nunca recurrir al castigo físico, por mucho que
hayan destrozado. Si ha mordido un objeto mientras está solo, no tiene
mucho sentido que le regañemos al descubrir el daño, ya que no
va a asociar nuestra reprimenda a lo que ha hecho anteriormente. Sólo
le regañamos si le pillamos en el acto.
Si no queremos que destroce nada mientras no estamos, lo que tenemos que hacer
es dejar las puertas cerradas de habitaciones en las que no queremos que entre
y muerda algo, ni dejar objetos, zapatos, etc. al alcance de él, pues
esté se verá tentado más aún si es algo que relaciona
con el amo por su olor.
Si estamos nosotros en casa, tenemos que dejarle que experimente y recorra
toda la casa, para que se familiarice, siempre nosotros alerta para que aprenda
a respetar todo. Basta con no energico, para que vayan aprendiendo.
Pero si el perro ya es mayor de un año, puede que el hecho de que lo
muerda toda sea un síntoma de algo más, como falta de ejercicio
o aburrimiento, ante esto lo único que vale es que le dediques más
tiempo a nuestra mascota.
Que muerdan las cosas de pequeños es normal, pero para que no destrocen
nuestras cosas tenemos que comprarles juguetes para macotas para que se acostumbren
a morderlos, como huesos o pelotas, hasta una cuerda con nudos, o un mordedor
de trapo, que consiste en un rollo de tela de jean o similar recosida con hilo
de tapicería, para que aguante los derroches de energía del perro.
Antes de darle un juguete, asegúrate de que no sea tóxico.