Los temas publicados en esta sección son autoría de expertos sexólogos que sólo pretenden orientar a las parejas para explorar sanamente su sexualidad, en ningún momento estos temas deberán considerarse ofensivos para la moral, puesto que no se incurre en temas tratados con morbo que inciten a la pornografía.
Sexo con Calidad
Cuánto tendríamos que aprender
de los animales! Porque está claro que no invitan a
una copa, pero le dan la importancia que se merece al juego sexual previo
a la penetración (y esto no se puede decir de muchos
humanos). En los documentales se puede ver cómo mamíferos
o peces dedican tiempo a tocarse, acariciarse, lamerse y
emitir sonidos que son indispensables para culminar en el coito.
El problema no es sólo que algunos machos humanos desconozcan el término
preliminares, sino el mismo nombrecito, del que abominan los sexólogos: "En
sexualidad hay que superar el coito centrismo. La misma denominación
de preliminares es coito céntrica, como cuando se habla de juegos previos. ¿Previos
a qué? A la penetración, claro. A ver cuándo
nos enteramos de que se hace el amor con todo el cuerpo y no sólo con
el pene y la vagina", explica Felipe Marteles, pedagogo
y alumno del Máster en Sexología y Terapia Sexual del Instituto
Andaluz de Sexología y Psicología (IASP). Siempre
se ha dicho que lo de no ir al grano era más propio de mujeres.
Puede ser cierto pues solemos necesitar
más tiempo para alcanzar la excitación necesaria
para proceder a la penetración (ellos tienen bastante
con dos o tres minutos de estimulación sexual directa
para alcanzar el orgasmo; a nosotras, añádenos
un cero: 20-30 minutos). Pero también es verdad que
muchos hombres pueden disfrutar mucho con esta previa y si
incluye sexo oral para él, no dudes
que le dedicará el tiempo que haga falta. Otra cosa
es que des con un eyaculador precoz o con problemas de erección,
pero si no es el caso, hazle comprender que cuanto más
te bese, acaricie, toque y abrace, más posibilidades
tendrás de alcanzar el orgasmo. Y probablemente él
disfrutará de un mejor polvo.
" Lo que más me gusta de
la cama son los besitos, las caricias y
todo eso, pero mi novio es muy impaciente y sólo quiere
meterla o que se la chupe", cuenta Vanessa, de 22 años.
De hecho, aunque estamos hablando de alargar los preliminares, éstos
deberían ser una actividad a mantener durante y después
del coito. ¿Cómo? Pues dedicando tiempo a desnudarse mutuamente,
atarse, taparse los ojos, intentar un strip-tease, jugar
con la comida… y luego, ya metidos en faena, masajearse
el cuerpo, masturbarse (uno al otro o dedicándole
el autoerotismo), practicar sexo oral… Y
una vez alcanzado el clímax, aunque en un tono más
light, continuar.
Eso sí, los postliminares se pueden confundir con nuevos preliminares
y… dos por uno. Sólo se necesita tiempo el sexo nunca
se ha llevado bien con los relojes- y un poco de sentido común no intentes
hacerle una felación a la vez que le estimulas el ano y le pellizcas
los pezones, so pena que en lugar de excitarse te dé una ducha de agua
fría o le dé una embolia. "A más preliminares, mejor
funcionamiento sexual y viceversa: cuantos menos, peor. Muchos
casos de eyaculación precoz, disfunción eréctil,
anorgasmia o falta de deseo se resuelven ampliando el tiempo preliminar a la penetración y
diversificando actividades, como empezar duchándose juntos, preparar
juntos la habitación (poner música, apagar móviles…),
acariciarse todo el cuerpo…", explica Manoli Troncoso, trabajadora
social y alumna del Curso de Experto en Asesoramiento Sexual del
IASP. "Unos buenos preliminares pueden ser más satisfactorios que
la penetración".
Técnicas para estimular a tu pareja
Estimular el clítoris es como dar
un masaje a alguien: puede resultar fantástico en
un comienzo, pero, si no varías la técnica, este placer intenso
pronto podría dar lugar al adormecimiento e incluso al dolor; y convengamos
que ninguno de éstos es efectivo a la hora de llevar al éxtasis
a una mujer.
A la hora de hablar de sexo oral, muchos hombres creen que
un simple movimiento de la lengua será suficiente; y de hecho, podría
serlo, sobre todo en la fase del calentamiento previo. Pero si verdaderamente
quieres llevarla hasta las estrellas, deberás recurrir a las técnicas
múltiples de estimulación oral, es decir, echar mano a un amplio
repertorio en lugar de quedarte con el simple y monótono latigazo.
Las siguientes técnica de estimulación oral son probadas y ciertas.
Con ellas, cualquier mujer quedará pidiendo clemencia, y mucho más.
Estimulación
oral
El capuchón del clítoris se
encuentra allí para prevenir la sobre-estimulación
del mismo; una sensación que puede ser extremadamente
incómoda e incluso dolorosa. No obstante, esto no
quiere decir que un poco de estimulación directa no
sea apreciada de vez en cuando.
Recurriendo a tus mejores técnicas de jugueteo, déjala
tan caliente como puedas. Cuando ella comience a gemir, deslízate
entre sus piernas y juega con su clítoris resguardado hasta
que esté completamente erecto. Suavemente repliega el capuchón
hasta que el clítoris esté parcialmente expuesto,
y revolotea con tu lengua sobre él. Seguramente, querrás repetir
este movimiento rápida y generosamente, variando la dirección
de cada movimiento y haciendo pausas entre cada embestida de la lengua. Cuando
ella te pida más y más atención, suelta el capuchón
e incrementa el grado de presión hasta que alcance el orgasmo que
a esta altura no debería estar mucho más allá de la vuelta
de la esquina.
Tip: no golpees directamente contra el clítoris. Esto
no haría más que remover las secreciones, y no hay nada más
doloroso que tener la atención centrada en un clítoris no lubricado.
Estimulación espaciada
Si realmente quieres estar
al mando en la cama, intenta algo más controlado
y específico: usa tu lengua para producir
embestidas ascendentes hacia la delicada parte inferior del
glande del clítoris. Procura encenderla
completamente, luego remueve el capuchón, y apoya en
forma suave tu lengua contra el clítoris. Deslízala
hacia arriba con movimientos ligeros y húmedos. Al ser
hecho en forma adecuada, este movimiento produce una sensación
de cosquilleo extremadamente placentera. Si es repetido en
forma lenta y sostenida, le garantizarás un orgasmo
de grandes proporciones. El secreto pasa por mantener los movimientos
suaves y deliberados, incluso cuando ella comience a suplicar
por algo más rápido y suave.
Tip: las primeras embestidas deben ser individuales. En otras palabras, esto
quiere decir que interrumpirás momentáneamente el contacto físico
entre un lengüetazo y otro. A medida que ella se acerque
al orgasmo, será recomendable cambiar la técnica
y comenzar a deslizar la lengua hacia el punto de partida sin interrumpir el
contacto. Esto asegurará la estimulación máxima del clítoris.
Masajes suaves
El sexo oral es algo grandioso
y digno de ser practicado con frecuencia, aunque no debemos olvidar
que la estimulación manual puede ser tan satisfactoria
si es llevada a cabo en forma acertada. La próxima vez
que te encuentres en posición horizontal, deslízate
detrás de tu mujer y arrástrala hasta ponerla de
rodillas. Baja su espalda gasta tu pecho y juega con
su cuerpo hasta que se esté retorciendo en tus brazos.
Desde esta posición, puedes usar los dedos para masajear
suavemente su clítoris. No hay necesidad de echar
para atrás el capuchón; simplemente utiliza tu
magia en movimientos circulares lentos. Intenta no aplicar demasiada
presión sobre el clítoris, a no ser que ella te
lo solicite verbalmente o que comience a presionar tu mano con
las suyas. Si quieres agregar un poco de variedad, intenta movimientos
de lado a lado o en diagonales. Esta es la forma en la que la
mayoría de las mujeres se estimulan manualmente,
por lo que sus cuerpos suelen responder automáticamente.
Tip: no uses tu lengua para lubricar los dedos. La saliva sólo funciona
a través de la aplicación constante, y seguro que no querrás
interrumpir la estimulación una vez que hayas comenzado. Si ella está verdaderamente
encendida, recubre tus dedos con su propia lubricación, que, por otra
parte, será mucho más efectiva y duradera.
Estimulación
manual múltiple
Este método es sensacional para estimular el clítoris,
aunque su ejecución puede ser en cierta forma engañosa. La mejor
posición para esto es que ella esté recostada de espaldas, y
tu acostado a su lado. Comienza con el método del masaje suave que hemos
visto en el punto anterior, y no te detengas hasta que ella esté muy
pero muy mojada. En este punto, introduce uno o dos dedos en su interior. Tómate
tu tiempo. Lo menos que quieres es producir dolor, ya que eso acabaría
con su excitación. Cuando ella se encuentre lista para más, ubica
tu dedo pulgar sobre su clítoris y comienza a masajearlo. La combinación
de la estimulación clitoridiana y la vaginal duplicará su placer,
que sin dudas la llevará hacia un orgasmo único.
Tip: si tus dedos no son lo suficientemente largos para el conducto
vaginal mientras mantienes el pulgar sobre su clítoris, no
te preocupes. La mayor estimulación aquí debe ser la clitoridiana,
y no habrá problemas si tus dedos no llegaran a moverse demasiado; de
hecho, muchas mujeres lo prefieren así.
Hablemos de Sexo en Paisasin
Mitos Modernos
sobre el Sexo
A pesar de los avances que se han tenido
en el tema de la educación sexual aún se
conservan algunos prejuicios. Todavía hay gente
que piensa que la educación sexual incentiva
a tener relaciones sexuales (quien piense
esto, absténgase de seguir con la lectura). De la
misma manera se sigue creyendo que existen normas y códigos
para establecer lo que es normal y anormal en la sexualidad.
Al respecto se cree que la masturbación, tanto en el
hombre como en la mujer, es señal de que algo no va bien. En los corrillos
se sigue diciendo que las personas de raza negra gozan de un mayor impulso
sexual, y esto sin hablar del asunto de las burras en la costa.
Además, se piensa que la relación sexual es siempre natural y
espontánea y planearla implica que no se disfrute igual. También
se dice que en “la primera vez” se siente dolor y se sangra. Que
no está bien visto que la mujer tome la iniciativa en la relación
sexual y la que se atreva a llevar la batuta es una inmoral. No faltarán
los que creen que si una mujer lleva preservativos en el bolso,
con toda seguridad es una prostituta.
El tamaño de “las partes nobles” del hombre siempre será motivo
de discusión, aunque los especialistas en el tema convergen al afirmar
que el tamaño no importa. De las mujeres se cree que,
por naturaleza, tienen menos deseo que los hombres, que se tardan más
en alcanzar el orgasmo y que deben esperar a que el hombre lo proporcione.
Y del hombre se dice que siempre debe estar dispuesto y que nunca debe decirle “no” al
sexo.
Aún hoy seguimos creyendo en estos mitos descabellados. Se entiende
que en otros tiempos, con la poca información disponible y el pudor
de la gente, todas estas creencias calaran en la cultura. Pero hoy con el crecimiento
de los medios de comunicación se puede acceder a material muy serio
y especializado relativo al tema.
Además las personas están más abiertas y menos temerosas
y se animan a discutir este tipo de creencias. Lo cierto es que una de las
mayores conclusiones que tuvo entre manos el doctor Kinsey, y que al parecer
aún tiene vigencia, es que las personas saben muy poco de sexualidad.
Complementos naturales para aumentar la potencia sexual
Cuando se trata de aumentar el
deseo o la potencia sexual en
forma natural, es posible encontrar en el mercado todo lo necesario
para conseguir
la energía y vitalidad necesarias para desarrollar la
sexualidad saludablemente.
Continuar Lectura
Al igual que las mujeres, los
hombres también tienen zonas en la cuales son más
sensibles ante un estimulo sexual, estas
son las llamadas zonas erógenas masculinas,
describiré la manera de estimular dichas zonas de la
manera más adecuada, sigue
estos pasos