Los temas publicados en esta sección son autoría de expertos sexólogos que sólo pretenden orientar a las parejas para explorar sanamente su sexualidad, en ningún momento estos temas deberán considerarse ofensivos para la moral, puesto que no se incurre en temas tratados con morbo que inciten a la pornografía.
Las fases del acto sexual
El
acto sexual o coito comprende varias fases; exitación, meseta,
climax y resolución.
La fase de excitación es provocada por el aumento del deseo
sexual o
libido.
El tiempo que dura la exitación es variable, puede ser de algunos minutos o de horas.
La
característica de esta fase en el hombre es la tensión psíquica, provocada por el deseo
sexual y la erección del pene.
La
erección se produce cuando los cuerpos cavernosos del pene
se
llenan de sangre.En la mujer la exitación se caracteriza por un mayor flujo de sangre en el clítoris y los labios menores, produciendo en ellos una
especie
de inflamación.
En la segunda fase o meseta en la mujer se produce un aumento en el
tamaño se los senos, hay erección de los pezones, se humedece el canal vaginal y también la entrada de la vagina a través de las glándulas de Bartholín.
En la fase de meseta es cuando se lleva a cabo el coito introduciendo el hombre el pene erecto en la
vagina de la mujer y realizando movimientos que producen estimulación en los órganos genitales.
La tensión física y psicológica va aumentando progresivamente hasta llegar al climax.
El climax es el momento en que se llega al
orgasmo.
El orgasmo en el hombre se caracteriza por la eyaculación, que es la
expulsión del líquido seminal a través de la uretra provocada por las contracciones de las paredes del epididimo, los vasos deferentes, vesículas seminales y
el
músculo bulbocavernoso.
El orgasmo en la mujer consiste en contracciones
rítmicas de la vagina, el útero
y las trompas de Falopio.
La fase llamada
resolución es la que sigue al orgasmo, los músculos se relajan,
los órganos genitales recuperan
su tamaño normal y sobreviene un estado de lasitud
mental y física.
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Hiposexualidad:
Jaque mate al deseo
En tiempos de supuesta libertad sexual y de estimulación erótica por
doquier, es cada vez más frecuente que nos encontremos con personas denominadas "hiposexuales".
¿Es una ironía de nuestra cultura? ¿Una patología sexual? ¿Una situación que se
acepta y a la que no se le debe dar trascendencia? Veamos algunas respuestas
al respecto.
¿Quécaracterísticas tienen un "hiposexual"?
Es una persona con una motivación sexual mínima o directamente ausente. Se caracterizan por la disminución o ausencia de fantasías sexuales y de las ganas de involucrarse en algún tipo de actividad sexual (coito, masturbación, juegos eróticos). Prácticamente no piensan en el sexo de modo placentero, evitan las relaciones sexuales no porque les produzcan ansiedad o rechazo, sino simplemente por falta de interés. En general el funcionamiento sexual es deficiente, tanto en lo que respecta a la fase de excitación como de orgasmo. Es sumamente común escuchar de parte de estos hombres y mujeres cosas tales como “podría vivir sin tener sexo” o “lo hago solamente para complacer a mi pareja”.
¿Ser "hiposexual" es una disfunción? a qué se
debe? les
suele ocurrir tanto a las mujeres como a los hombres?
Es una disfunción de la fase de deseo de la respuesta sexual y que técnicamente se denomina “Deseo sexual hipoactivo”. Las causas son complejas, y pueden involucrar factores físicos (enfermedades, uso de medicamentos, dolor), psicológicos (stress, depresión, preocupaciones, deseo estructuralmente bajo, pensamientos negativos), vinculares (relaciones mal avenidas, discusiones, violencia, cortejo pobre, déficit en la comunicación, infidelidades), y sociales (exigencias estéticas y personales desmedidas, crisis socioeconómica, falta o distorsión de la información).
Algunas personas tienen ya una estructura hiposexual, es decir que su termostato
sexual es bajo y no sienten deseo independientemente de las características de la pareja, su estado psicológico y las circunstancias de vida. Otras en cambio tienen un nivel de deseo propio normal bajo o normal alto, pero por alguna de las circunstancias que mencionaba recién han perdido esa motivación sexual.
La hiposexualidad es más común en mujeres que en varones, sin embargo en los últimos años está aumentando notablemente la consulta de varones preocupados por la disminución
de su deseo sexual.
¿Qué consecuencias puede tener una persona "hiposexual"?
En principio es importante revisar bien las posibles causas ya que a veces
la hiposexualidad es un síntoma de enfermedades médicas o trastornos psicológicos que debemos tratar. Con respecto a las consecuencias, en principio la más grave es esa suerte de discriminación que se siente cuando se habla tanto de sexo, parece ser algo tan trascendente en la vida de todas las personas y a vos no te ocurre nada de eso… por eso la pregunta que se hacen es. “¿soy anormal?”.
Además, si se está en pareja y la compañera o compañero tiene un nivel de deseo sexual más elevado, va a existir una demanda que a la larga o a la corta se traducirá en conflictos, interpretaciones de lo que ocurre, quizás incluso discusiones y hasta una separación.
¿Llegan al consultorio personas con estas características
que quieren superar su problema?
Un 60 por ciento de las parejas que consultan al especialista en sexualidad
humana lo hacen por este tema. A veces no es el motivo de consulta manifiesto,
y aparece
velado detrás de otro tipo de disfunciones sexuales que quizás producen una mayor preocupación como la disfunción eréctil
masculina o la anorgasmia femenina.
¿Cuál es el tratamiento indicado para este tipo de pacientes?
El diseño del tratamiento se realiza teniendo en cuenta las causas que están operando en el paciente y que son pasibles de modificaciones. Por ejemplo si de acuerdo con el diagnóstico del profesional el cuadro de inhibición del deseo sexual es secundario a una depresión, habrá que tratar primero esa patología; si es producto de una enfermedad médica como el hipotiroidismo, es necesario el abordaje de la enfermedad y evaluar posteriormente si el deseo mejoró; si creemos que la causa está relacionada con el consumo de un determinado fármaco, el médico verá la posibilidad de sustituirlo por otro que tenga una acción menos perjudicial sobre la esfera sexual, disminuir la dosis, suspenderlo temporariamente o utilizar antídotos.
Si en cambio el terapeuta sexual encuentra ciertas causas inmediatas (es decir
mecanismos psicológicos, conductuales o de la interacción presentes en la escena sexual) en la base del trastorno, trabajará para su rápida modificación.
En este sentido, es importante tener en cuenta algunas estrategias generales para el abordaje del Deseo Sexual Hipoactivo: Aumentar la conciencia del paciente, mostrándole como él regula de manera disfuncional su deseo sexual; entrenarlo para acentuar la atención en los aspectos positivos de su pareja y su relación sexoerótica y desacentuar el enfoque sobre lo negativo; entrenarlo en el uso de la fantasía
sexual.
Lic. Ezequiel López Peralta
El arte de acariciar
Ezequiel
López Peralta
Psicólogo.
Sexólogo Clínico.
El tacto es uno de los sentidos fundamentales del
sexo, de eso no caben dudas. Los roces casuales permiten una
aproximación con el otro enviando y recibiendo señales de intención, las cuales ayudan a expresar y leer el interés erótico en un
juego
de seducción. La caricia erótica es un excelente condimento en los llamados "preliminares del
sexo" (frase que detesto) para relajar cuerpos y mentes, poniendo en marcha los mecanismos de excitación; las manos permiten explorar el
cuerpo
del otro y ser explorados detalladamente, de modo tal de construir juntos el mapa
erótico de la pareja.
Por otra parte, cuando los
impulsos sexuales se aquietan al final de un encuentro es común que entre personas que tienen afecto mutuo se despliegue un repertorio más bien cariñoso de
caricias
y abrazos que sellan entre los amantes un momento con
gratas sensaciones.
Incluso las caricias liberan en el organismo la
oxitocina, denominada precisamente la "hormona del cariño", afianzando la unión
amorosa entre los participantes de la escena sexual; finalmente, las caricias
son curativas
sexualmente hablando.
En la mayoría de las terapias sexuales los expertos recomendamos largas sesiones de caricias sin coito posterior, de modo tal de reducir la preocupación (
a
veces obsesiva) por el
rendimiento sexual y recuperar la capacidad para
sentir placer.
En muchas ocasiones las
caricias son un punto de conflicto: varones y mujeres suelen darle a este recurso un lugar bastante diferente en el
mapa
amoroso. Ellas prefieren largas
sesiones de caricias en
todo su cuerpo, encienden su deseo al sentir el recorrido de las manos por zonas
como la espalda, el cuello, el abdomen, la cara interna de brazos y piernas,
para luego explotar de placer al ser tocadas en sus partes
más íntimas. Ellos en cambio suelen ser más
directos, de prólogos más
breves y ponen el foco de la atención en la estimulación genital. El conocimiento mutuo, la comprensión y una comunicación eficaz dan lugar con el tiempo a un juego
erótico que constituye un punto de encuentro entre las expectativas de los dos.
Para hacer de este arte algo aún más placentero y enriquecedor, les comparto unos breves consejos:
- Preparar el ambiente para un momento tan especial: la
temperatura adecuada considerando que los cuerpos estarán desnudos; alguna esencia
aromática para incorporar el sentido del
olfato; unas sábanas suaves que sean agradables al tacto; música romántica, relajante o sensual
según
los gustos.
- Acariciar
por turnos y no de manera simultánea, permite que cada uno se concentre mejor en su rol (dar o recibir).
- Las
caricias no deben ser monótonas. Por lo tanto es interesante variar las zonas que acariciamos, el orden en el cual avanzamos, las formas de
acariciar e incorporar si los dos están de acuerdo algunos
accesorios que provocan mayores sensaciones.
- En relación a las formas, utilicen los
dedos como si fueran plumas para rozar sutilmente la piel. Acaricien con la punta de los
dedos, la palma de las manos, las uñas? vayan variando el ritmo y la
intensidad de los roces de acuerdo a la expresión de la pareja, o quizás seguir el
ritmo
de la música.
Desarrollo de la Sexualidad
Los factores sociales en los que crece una persona, le permiten ser más abierta o no en sus comportamientos sexuales, por ejemplo, para una persona con mayor apertura social, es más fácil experimentar nuevas situaciones
sexuales, en una persona que su ambiente social a sido muy restrictivo, sus comportamientos sexuales reflejan esas maneras de ser.
Los factores sociales más importantes en la formación de la personalidad, (en lo que respecta a la
relación de pareja); son:
•
Las condiciones económicas y ambientales en que viven y han vivido las personas.
• Las relaciones que han mantenido con los adultos durante la crianza, la adolescencia y en los primeros encuentros sexo afectivos.
•
La educación que se ha recibido con respecto al
sexo.
•El apego a la religión.
•La relación intima con otras personas.
• Los ambientes violentos en que se ha crecido.
Las personas que presentan buenos niveles de autonomía social, psicológica y económica, busca vivir sus experiencias
sexuales sin importar mucho los
tabúes de la familia.
A medida de que una familia presenta mayores limitantes para la sexualidad, es mayor la probabilidad de que las personas
educadas con esas bases, tengan más problemas para vivir una
sexualidad libre y placentera.
Factores como los valores y principios muy tradicionales, en ocasiones llegan a presentar esquemas de comportamiento que niegan la
posibilidad de
explorar la sexualidad desde etapas tempranas, por ejemplo, cuando se corrigen fuertemente con violencia física o verbal a los niños cuando exploran sus
cuerpos, son mensajes que se anidan en el inconsciente y limitan el buen desarrollo psíquico y
sexual.
Si esto se acompaña por las
prácticas religiosas que prohíben las prácticas sexuales, por considerarlas fuera de lo moral, las limitaciones siguen creciendo.
Otros elementos limitantes son, cuando los padres o
adultos de la familia no han logrado vivir una
sexualidad placentera, los mensajes directos e indirectos sobre la sexualidad, casi siempre están marcados por pre juicios que marcan a la sexualidad como un factor de rechazo hacia el
sexo, lo cual va marcando el inconsciente de los niños que crecen a su lado.
En los primeros años se desarrollan los juegos de masturbación, y si todo marcha bien, son las primeras experiencias de auto conocimiento, en muchos de los casos se ve interrumpida la etapa porque existe algún tipo de abuso o factor traumático que impida el buen desarrollo.
Posteriormente, en la etapa de la adolescencia, la sexualidad se presenta como una fuerza interna que no es fácil de definir ni de controlar, el adolescente se siente impulsado fuera de sí mismo, sin saber a dónde ni cómo pero lo siente, es la tendencia sexual que fuertemente le lleva a buscar el placer.
Las características que valoran los adolescentes
son la belleza, la voluptuosidad,
la sensibilidad, la prisa que entre otros provocan a menudo angustia por lo impuro de sus deseos como si el instinto sexual normal no fuera la misma
pureza.
Es característica en la adolescencia la búsqueda del amor platónico, ensoñado, inalcanzable con el que cada noche nos acostamos bajo la eterna complicidad de las sábanas.
En esta etapa se logra el primer amor real, pues se busca, por las características internas y estéticas de la pareja, el bienestar del otro; en esta etapa se une el deseo sexual al amor, comprendiéndose el acto
sexual como una expresión de éste.
Algunos sostienen que las diferencias de carácter entre hombres y mujeres son producto biológico innato, pero el proceso de socialización es responsable de la adquisición, formación y desarrollo de la mayoría de los roles sociales,
incluyendo
los sexuales.En esta etapa se presenta por lo general la primera
relación sexual, la cual puede ser determinante para el posterior desarrollo del disfrute sexual.
En la adultez, las relaciones se viven con la posibilidad de establecer una pareja para formar una familia, así que la sexualidad se empieza a unir con el sueño de la procreación, lo cual puede resultar traumático si llega un
embarazo
no deseado.
La vida sexual va acumulando experiencias, desde los primeros besos con pasión, luego en las primeras
caricias sexuales, hasta llegar las relaciones con pareja o parejas.
La práctica
sexual va a contar mucho para poder desarrollar mucha más variedad en la relación de pareja, esto es contradictorio con los
modelos
de educación que hemos seguido, ya que casi siempre estamos esperando establecer una pareja con una persona que no tenga mucha historia sexual, sobre todo si es mujer.
La mayor creatividad en la
sexualidad requiere de experimentar, conocer, informarse y atreverse a probar nuevas cosas.
Se requiere de experimentar con los sentidos, nuevas formas de tocar y ser tocado, usar el poder de la palabra en la relación, el usar la vista es de suma importancia, el jugar con los olores y los sabores, además de experimentar nuevas posiciones y nuevos ambientes para tener
relaciones sexuales en búsqueda del placer.
La decadencia del coito
La clásica relación genital entre la mujer y el varón, al igual que ciertos países y culturas, está pasando de la barbarie a la decadencia sin haber alcanzado la plenitud.
Por Luis Frontera
Es sabido que los humanos, en los últimos miles de años, no lograron
inventar nada en materia
sexual.
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artículo
Complementos naturales para aumentar la potencia sexual
Cuando se trata de aumentar el
deseo o la potencia sexual en
forma natural, es posible encontrar en el mercado todo lo necesario
para conseguir
la energía y vitalidad necesarias para desarrollar la
sexualidad saludablemente.
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Al igual que las mujeres, los
hombres también tienen zonas en la cuales son más
sensibles ante un estimulo sexual, estas
son las llamadas zonas erógenas masculinas,
describiré la manera de estimular dichas zonas de la
manera más adecuada, sigue
estos pasos