Desarrollo de la Sexualidad
Los factores sociales en los que crece una persona, le permiten ser más abierta o no en sus comportamientos sexuales, por ejemplo, para una persona con mayor apertura social, es más fácil experimentar nuevas situaciones
sexuales, en una persona que su ambiente social a sido muy restrictivo, sus comportamientos sexuales reflejan esas maneras de ser.
Los factores sociales más importantes en la formación de la personalidad, (en lo que respecta a la
relación de pareja); son:
•
Las condiciones económicas y ambientales en que viven y han vivido las personas.
• Las relaciones que han mantenido con los adultos durante la crianza, la adolescencia y en los primeros encuentros sexo afectivos.
•
La educación que se ha recibido con respecto al
sexo.
•El apego a la religión.
•La relación intima con otras personas.
• Los ambientes violentos en que se ha crecido.
Las personas que presentan buenos niveles de autonomía social, psicológica y económica, busca vivir sus experiencias
sexuales sin importar mucho los
tabúes de la familia.
A medida de que una familia presenta mayores limitantes para la sexualidad, es mayor la probabilidad de que las personas
educadas con esas bases, tengan más problemas para vivir una
sexualidad libre y placentera.
Factores como los valores y principios muy tradicionales, en ocasiones llegan a presentar esquemas de comportamiento que niegan la
posibilidad de
explorar la sexualidad desde etapas tempranas, por ejemplo, cuando se corrigen fuertemente con violencia física o verbal a los niños cuando exploran sus
cuerpos, son mensajes que se anidan en el inconsciente y limitan el buen desarrollo psíquico y
sexual.
Si esto se acompaña por las
prácticas religiosas que prohíben las prácticas sexuales, por considerarlas fuera de lo moral, las limitaciones siguen creciendo.
Otros elementos limitantes son, cuando los padres o
adultos de la familia no han logrado vivir una
sexualidad placentera, los mensajes directos e indirectos sobre la sexualidad, casi siempre están marcados por pre juicios que marcan a la sexualidad como un factor de rechazo hacia el
sexo, lo cual va marcando el inconsciente de los niños que crecen a su lado.
En los primeros años se desarrollan los juegos de masturbación, y si todo marcha bien, son las primeras experiencias de auto conocimiento, en muchos de los casos se ve interrumpida la etapa porque existe algún tipo de abuso o factor traumático que impida el buen desarrollo.
Posteriormente, en la etapa de la adolescencia, la sexualidad se presenta como una fuerza interna que no es fácil de definir ni de controlar, el adolescente se siente impulsado fuera de sí mismo, sin saber a dónde ni cómo pero lo siente, es la tendencia sexual que fuertemente le lleva a buscar el placer.
Las características que valoran los adolescentes
son la belleza, la voluptuosidad,
la sensibilidad, la prisa que entre otros provocan a menudo angustia por lo impuro de sus deseos como si el instinto sexual normal no fuera la misma
pureza.
Es característica en la adolescencia la búsqueda del amor platónico, ensoñado, inalcanzable con el que cada noche nos acostamos bajo la eterna complicidad de las sábanas.
En esta etapa se logra el primer amor real, pues se busca, por las características internas y estéticas de la pareja, el bienestar del otro; en esta etapa se une el deseo sexual al amor, comprendiéndose el acto
sexual como una expresión de éste.
Algunos sostienen que las diferencias de carácter entre hombres y mujeres son producto biológico innato, pero el proceso de socialización es responsable de la adquisición, formación y desarrollo de la mayoría de los roles sociales,
incluyendo
los sexuales.En esta etapa se presenta por lo general la primera
relación sexual, la cual puede ser determinante para el posterior desarrollo del disfrute sexual.
En la adultez, las relaciones se viven con la posibilidad de establecer una pareja para formar una familia, así que la sexualidad se empieza a unir con el sueño de la procreación, lo cual puede resultar traumático si llega un
embarazo
no deseado.
La vida sexual va acumulando experiencias, desde los primeros besos con pasión, luego en las primeras
caricias sexuales, hasta llegar las relaciones con pareja o parejas.
La práctica
sexual va a contar mucho para poder desarrollar mucha más variedad en la relación de pareja, esto es contradictorio con los
modelos
de educación que hemos seguido, ya que casi siempre estamos esperando establecer una pareja con una persona que no tenga mucha historia sexual, sobre todo si es mujer.
La mayor creatividad en la
sexualidad requiere de experimentar, conocer, informarse y atreverse a probar nuevas cosas.
Se requiere de experimentar con los sentidos, nuevas formas de tocar y ser tocado, usar el poder de la palabra en la relación, el usar la vista es de suma importancia, el jugar con los olores y los sabores, además de experimentar nuevas posiciones y nuevos ambientes para tener
relaciones sexuales en búsqueda del placer.
La decadencia del coito
La clásica relación genital entre la mujer y el varón, al igual que ciertos países y culturas, está pasando de la barbarie a la decadencia sin haber alcanzado la plenitud.
Por Luis Frontera
Es sabido que los humanos, en los últimos miles de años, no lograron inventar nada en materia
sexual.
El último cambio coital cualitativo y digno de ser mencionado sucedió en la Prehistoria, y su protagonista resultó ser la mujer. Aquel momento fue bien expuesto por la película “
La
guerra del fuego”, de Jean Jacques Annaud, basada en la novela de Rosny Ainé.
Asesorada por estudiosos del pasado, la historia narró de qué manera, en el Paleolítico, sobre una tierra de acechanzas y bajo un cielo de lunas color sangre, la
hembra humana produjo un hecho al que no se había atrevido la de ninguna otra especie:
se
dio vuelta y se acomodó frente al macho para la consumación del
coito.
El apareamiento, que hasta entonces había sido por detrás, a través de la introducción del
pene en la
vagina (“more ferarum”: como las fieras) pasó a ser cara a cara, permitiendo el abrazo mutuo,
la
mirada y el nacimiento del lenguaje verbal.
Si hay que creerle a la etnología, fue a partir de esa instancia que se produjeron algunos
cambios
corporales: crecieron, por ejemplo, los pechos femeninos, con el sólo propósito de convocar los homenajes
eróticos del varón.
Tal como sucede con otros simios hembras, las mamas, para cumplir con la función lactante, bien podrían haber conservado su antiguo tamaño, no superior al de una nuez.
Aquella transformación vino también a
sugerir que el amor (
excitación sexual o afecto), al expresarse a través de la mirada, de la temperatura corporal (“
estar
caliente”), de la boca y del lenguaje, sería un fenómeno particular de los mamíferos.
Ivonne Bordelois recuerda, al respecto, que en distintos idiomas (quechua o latín), para pronunciar la “m” de “mamá”, hay que adelantar los labios en un gesto que se asocia al acercamiento de la boca del niño al pezón materno. Y Claude Levy-Strauss llegó a proponer que el de los derechos humanos es un tema que sólo podía surgir entre mamíferos.
Mientras en los otros primates la
sexualidad permaneció ligada a las épocas de celo, entre los humanos, por el contrario, se convirtió en permanente e intensa. Y lo hizo a tal punto que, a diferencia de lo que sucede en
otras
especies, la unión de la vagina y el pene entre dos humanos y con el propósito exclusivo de la reproducción, nunca llegó a expresar en toda su extensión el
concepto de
sexualidad (los genitales no son las únicas zonas erógenas de las personas).
Ochenta mil años después de aquel desgarrón antropológico señalado en “
La
guerra del fuego”, la cópula tradicional, en el comienzo del t
ercer
milenio, y más allá de las fantasías mediáticas, se encuentra en franca decrepitud. No sólo sucede que otras partes de la
anatomía asumen cada vez más el papel de los genitales, sino que también se usan objetos que los
suplantan. Y, por otra parte, con el acto sexual consumado por teléfono o por Internet, se ha llegado, inclusive, a descartar el contacto
cuerpo a cuerpo.
Cada vez son más las relaciones sexuales que prescinden de la supremacía de la
vagina y del pene y que
promueven otras zonas corporales. Y es evidente que así las
realizaron, tradicionalmente y entre muchos otros, los
homosexuales, las
lesbianas,
los partidarios de la fellatio o los masturbadores típicos.
Continuar
artículo
Complementos naturales para aumentar la potencia sexual
Cuando se trata de aumentar el
deseo o la potencia sexual en forma natural,
es posible encontrar en el mercado todo lo necesario para conseguir
la energía y vitalidad necesarias para desarrollar la
sexualidad saludablemente.
Vamos a hablar de las propiedades del
Ginseng, el
Gingko Biloba, algunas vitaminas y alimentos que tienen un efecto potenciador tanto para la erección del pene, como para aumentar la libido en hombres y mujeres de forma natural.
Es posible pensar que los alimentos, vitaminas y complementos naturales para aumentar el deseo y la
potencia sexual, si bien son efectivos, tardan demasiado tiempo en aparecer los resultados, se ha comprobado que con la ayuda de estos suplementos y alimentos en pocos días se comienzan a apreciar los cambios positivos.
El Ginseng
El
Ginseng es una planta originaria de Asia de la cual se utiliza la raíz por encontrarse en ella todas las propiedades.
Esta planta tiene múltiples beneficios pero sólo destacaremos aquí los que influyen directamente para mejorar el deseo y la
potencia
sexual en hombres y mujeres.
El
Ginseng posee ginsenósidos, sustancias estimulantes que producen en el organismo los mismos efectos que la testosterona y es por todos conocido que la testosterona es la hormona necesaria para incentivar el
deseo
sexual y conseguir mejor
erección del pene.
La disminución de los niveles de
testosterona produce
pérdida de la libido, falta de excitación y problemas para conseguir la
erección del pene, el
ginseng proporciona las sustancias necesarias para ayudar a la recuperación.
Si bien la testosterona es la principal hormona masculina, también está en el organismo de las mujeres y aunque sea en pequeñas proporciones es necesaria para el
impulso
sexual.
Otras de las propiedades del
ginseng son proporcionar energía,
vitalidad, mejorar la depresión, el
estrés y la fatiga.
Está comprobado que la depresión, el estrés y la fatiga son frecuentemente la causa de pérdida de
deseo
sexual así como de
impotencia o disfunción eréctil, el ginseng consigue que estos cuadros sean superados en corto tiempo y con efectos duraderos.
Gingko Biloba
El
Gingko Biloba es un árbol de origen chino, de vida milenaria, único en su especie y conocido en el mundo por sus propiedades y beneficios sobre la circulación de la sangre.
Esta planta actúa
impidiendo que se obstruyan los vasos sanguíneos y proporcionando con ello una buena irrigación en el cerebro, las extremidades y los genitales.
La
erección del
pene se produce al llenarse sus
cavidades esponjosas con la presión de la sangre que llega a la zona, si no hay un buen flujo
sanguíneo debido a la obstrucción de venas o arterias la
erección no tendrá la consistencia necesaria para la penetración.
El Gingko Biloba permite que la sangre fluya libremente beneficiando y potenciando la erección.
Este suplemento natural puede consumirse en cápsulas de la misma forma que el ginseng.
La vitamina B3
La Niacina, ácido nicotínico, vitamina PP, es más conocida como
vitamina
B3, tiene efectos en la síntesis de las hormonas sexuales y además proporciona elasticidad en los vasos sanguíneos lo que permite un buen flujo de sangre hacia el pene.
La
vitamina B3 se
encuentra presente en alimentos como carnes magras, hígado, legumbres, frutos secos, levadura de cerveza, leche y huevos.
Todas las vitaminas en mayor o menor medida tienen influencia para aumentar el deseo y mejorar la
potencia sexual, ya que un organismo sano y nutrido adecuadamente estará más dispuesto a la
sexuallidad.
Alimentos que aumentan la
testosterona, la
erección y el
deseo Desde tiempos remotos se conoce los efectos beneficiosos de algunos alimentos para aumentar la libido y la erección del pene, entre ellos se destacan la miel, el
polen y la
jalea real, estos alimentos aumentan la testosterona y mejoran la potencia
sexual provocando
erecciones consistentes y duraderas.
Estos 3 alimentos deben incorporarse a la dieta diaria sustituyendo a los dulces y mermeladas, utilizados como endulzantes en lugar de azúcar o ingiriendo una cucharada al día.
Son también conocidas las propiedades que contiene la
avena para mejorar la
sexualidad, aunque no está comprobado se cree que también este alimento aumenta la testosterona.
La avena puede tomarse como desayuno, mezclada con yogur o leche descremada
y endulzada con miel. Cuando hablamos de la nuez, todos conocen que contiene
sustancias que disminuyen el colesterol a la vez que potencia las erecciones
y aumenta el
deseo sexual.
Al igual que las mujeres, los
hombres también tienen zonas en la cuales son más
sensibles ante un estimulo sexual, estas
son las llamadas zonas erógenas masculinas,
describiré la manera de estimular dichas zonas de la
manera más adecuada, sigue
estos pasos