Claves para una Buena Comunicación
Por
Gonzalo Gallo
En la universidad de Pensilvania han estudiado el fenómeno llamado “proceso
de arrastre”: con el ritmo de la voz y un buen manejo emocional sostienes
el diálogo, liberas los sentimientos, y la comunicación fluye
en un clima de serenidad y entendimiento. Con esta destreza superas desacuerdos,
controlas ambientes pesados, unes voluntades y estimulas un diálogo
sin ataques, rico en apertura y tolerancia. Dice el investigador Frederick
Erickson que la clave está en conservar la calma y cambiar de ritmo
cuando la tensión sube y las personas se acaloran. Con un tono suave
y sereno influyes en los demás y los llevas a una atmósfera de
relax y comprensión.
Dos herramientas para la comunicación empática son el pluralismo
y la tolerancia, virtudes que cultiva aquel que en un museo observa una pintura
desde distintos ángulos: se acerca al cuadro, mira con detenimiento,
luego observa desde los lados y después se retira y aprecia en la distancia.
Así descubre matices y facetas que de otro modo pasan desapercibidas.
Es un excelente ejemplo de lo que logras en tus relaciones con una mente abierta
y lejos de un reduccionismo perverso. Eres holístico, palabra que habla
de totalidad y te recuerda que nunca tienes la razón, sólo tu
razón. Acéptalo y no te amarres a ningún partido, credo
o ideología, hipotecando tu libertad. Mira la realidad y la vida desde
todos los ángulos, abarca la totalidad, valora las diferencias y crea
unidad. Seguir
leyendo este artículo
Opinión
del Editor
La Educación y
la Programación Neurolinguística
La educación de los hijos
es un tema muy delicado, hay padres que no hacen lo propio al
momento de educar, y en cambio anulan el proceso de la educación
y desarrollo de los menores, muchas veces inconcientemente sin
querer hacer daño, por eso el dicho de que ser padres
no es tarea fácil, hay que educarnos para ser padres,
hay que leer y aprender el procedimiento a seguir para que nuestros
hijos en el futuro tengan éxito.
Es muy común decirle todo
el día a un niño, “no” por todo; no
coma eso, no corra que se cae, no toque eso, no coja eso, no
hable, no grite, no brinque, eso no se hace, etc., la palabra
más reconocida por los niños y además temida
es no, si temida, porque por lo general va acompañada
de reprimenda. Esto lo único que hace es programar un
sin número de inseguridades en los niños, que al
crecer lo mostrarán en su vida de jóvenes y peor
aún cuando sean adultos.
Es muy importante aprender desde
temprana edad a reemplazar esa palabra por frases que confirmen
una acción correcta: hijo, eso se hace así, eso
se dice así, come esto que te alimenta más, si
coges eso te puedes lastimar, brinca en la grama para que no
te lastimes, habla sin gritar se escucha mejor, etc. Todo esto
esta basado en la llamada Programación Neurolinguística
que lo que hace es programar a las personas para el mañana,
tanto las palabras como los pensamientos cuando son repetitivos
tienen un fuerte impacto en lo que seremos en el día de
mañana, entonces por que no programarnos y programar a
nuestros hijos con palabras llenas de positivismo si lo que queremos
de ellos es lo mejor.
Nunca es tarde para empezar a
pensar y actuar de acuerdo a lo que queremos para el futuro,
en nuestra sección de literatura encontrarás libros
sobre programación neurolinguística que te enseñarán
pautas muy importantes para mejorar en la vida cotidiana, para
enseñarte bases para educar a tus hijos para que sean
exitosos el día de mañana estos dos son básicos:
El poder Creativo de la Palabra Hablada - Guillermo Villa Ríos,
El Éxito no Llega por Casualidad Ribeiro, Lair
Otros artículos de opinión:
> Frases célebres sobre el silencio
> Conocernos a Nosotros Mismos
> Para los que Acostumbran a Guardar Cosas
> Buses Chimenea por todo Medellín