La Excitación
Nitya Lacroix
Hay personas que se excitan mucho con
la idea de la incitación a través de la piel y el hecho
de ser acariciadas por todo el cuerpo mediante ligerísimos toques
y utilizando todo tipo de texturas con una intensidad casi insoportable.
Fue el otro extremo, siempre que la pareja esté dispuesta, puede
resultarles estimulante exteriorizar fantasías que impliquen esclavitud
y dominio.
La
incitación
de la piel
No es una fantasía para
los que tienen cosquillas, pero si la idea de una sesión
de excitación táctil les atrae a ambos, reunid
todo tipo de materiales sensuales para que podáis disfrutar
de una variedad de sensaciones táctiles. Descubrid
si alguno de vosotros tiene algún fetiche táctil,
quizás os encante la sensación de las plumas
o de la seda suave sobre la piel, o incluso la textura más
firme del cuero o la goma sobre la superficie del cuerpo.
Resulta aun más excitante
utilizar distintos materiales y distintos toques, quizás
incluso soplar o lamer todo el cuerpo, o pasa los dedos muy
ligeramente sobre las partes más sensibles de la piel.
Las caricias eróticas sobre la piel implican un roce
suave, casi sin presión, para estimular los nervios
sensoriales mis periféricos. Todos los folículos
pilosos que cubren la piel poseen terminaciones nerviosas
que reciben estimulación mediante estas caricias eróticas.
A veces sentirás hormigueo y estremecimientos por todo
el cuerpo, hasta el punto que tendrás la tentación
de pedir a tu compañero que se detenga. Con todo, el
placer va directamente hasta la cumbre de las sensaciones
táctiles.
Hay diversas formas de disfrutar
este juego de fantasía. Posiblemente querrás
probar todas las formas distintas de estimulación táctil
en una sesión, para experimentar toda la variedad de
caricias y texturas. Puedes gozar con cualquier material,
incluido el cuero, la seda, el raso, la gasa y las plumas.
O tal vez desees una sesión exclusiva de plumas, estimulando
la piel con delicadas caricias de gran variedad de plumas
exóticas. Quizás prefieras la excitación
mediante la calidez del tacto de tu pareja.
Tu piel puede recibir caricias
con el roce de las yemas de los dedos, la sensual humedad
de la lengua o el tierno soplido del aliento.
Si te están estimulando la piel, procura relajarte todo lo posible en
la intensidad de tus respuestas táctiles. Aunque el toque es exquisitamente
ligero, tus nervios sensoriales se encontrarán en un estado de gran
excitación. Si estás tenso sentirás muchas cosquillas,
pero si te entregas a las insinuantes caricias, puede convertirse en una sensación
extremadamente placentera.
La
sensación del cuero
A Si a tu compañero le excita la idea del cuero
negro, busca un par de guantes de cuero eróticos y
suaves y empieza a acariciarle muy suave pero lentamente por
todo el cuerpo. Véndale los ojos con un pañuelo
de seda para que no sepa dónde le tocas o lo que pretendes
hacer exactamente, lo cual incrementará más
su excitación. Acaríciale toda la cara para
que pueda percibir el olor del cuero, y después pasa
una mano tras otra por la superficie de la piel, bajando por
el cuerpo hasta las yemas de los dedos de los pies.
Caricia
de seda
A La suave caricia de un pañuelo de seda creará una sensación
táctil de contraste en comparación con el cuero. Su ligera y
sensual textura casi no ejercerá presión sobre la piel. Esto
incrementará la sensación, elevando a flor de piel los sentidos
de tu compañero. La seda puede producir una maravillosa sensación
de caricia placentera, especialmente al arrastrarla por zonas muy sensibles.
El terciopelo y la gasa son también muy sensuales.
Caricias
con plumas
A La agitación de suaves plumas contra la piel producirá un Incitan
te cosquilleo. Las plumas son aún más suaves que la seda, tan
ligeras que pueden emprender el vuelo. Para producir un efecto provocativo,
une varias plumas de avestruz en una estola y pásalas arriba y abajo
por su pecho. Después puedes soltarlas y recorrer con ellas todo su
cuerpo, pidiéndole que se dé la vuelta en algún momento
para poder acariciarle la espalda.
Plumas
de placer
Mucha gente tiene la fantasía de que le acaricien el cuerpo con una
pluma de pavo real. Los vivos colores y los maravillosos diseños de
su plumaje le confieren un aspecto muy exótico. La parte superior de
la pluma en forma de abanico y su delicado cañón la convierten
en un instrumento perfecto para excitar la piel si se pasa muy suavemente por
el cuerpo. Haz estremecer a tu pareja pasándole una pluma por la superficie
de la piel con una presión casi imperceptible. Sentirá un hormigueo
por todo su cuerpo y se estremecerá de placer.
Delicioso
cosquilleo
Una estola de plumas, un objeto casi sin peso, es como el susurro de la brisa
sobre la piel observa cómo las sacudidas van y vienen. Con esta delicada
pluma, recorre todas sus zonas erógenas y placenteras. Pásala
por los pezones, bajo los brazos, por el cuello y sobre el vientre, la ingle
y los muslos. Cuando se dé la vuelta, roza con la pluma las plantas
de los pies y en el sensible punto del reverso de las rodillas, y después
haz círculos en los glúteos. Observa cómo se retuerce
con este delicioso cosquilleo.
Estimulación
con la lengua
Baña todo su cuerpo con las sensaciones húmedas y cálidas
de la lengua, dando golpecitos lamiendo la superficie de la piel. Esta es una
forma muy erótica de estimulación táctil, incitando sus
sensaciones sensuales y sexuales hasta el punto culminante. Pasa la lengua
una y otra vez por sus labios y los bordes de las orejas. Después lánzate
sobre sus pezones y haz círculos en torno al ombligo. Deja que tu lengua
recorra sus genitales, pero no le excites en exceso. Sigue pasando la lengua
por todo su cuerpo para mantenerle en el límite sensorial.
Aliento
sensual
Cuando la lengua naya humedecido la piel, sopla suavemente sobre las zonas
húmedas. El calor del aliento contra la humedad de la piel es especialmente
sensual. Recorre todo su cuerpo con el soplo de tu aliento, a veces acariciando
la piel como una brisa suave, y a veces soplando un poco más fuerte
en sentido circular, como si estuvieras creando un remolino en la superficie
de su cuerpo. Sopla en los pezones conseguir un efecto especial.
Perfilar
sus contornos
A Ella puede tumbarse y entregarse a la suave caricia de tus dedos que se pasean
sobre su rostro; No debes ejercer presión con las manos, sólo
un movimiento de roce que despertará sus nervios sensoriales más
periféricos. Procura que el tacto de tus dedos sea tierno y amoroso,
y recorre todo su rostro, perfilando los contornos de sus rasgos. Pasa delicadamente
los dedos por los párpados y los labios. Procura que la caricia sea
muy ligera.
Demórate
amorosamente
Utiliza el dorso de los dedos, las yemas e incluso el borde de las uñas
para estimular sus sensaciones táctiles. Demórate sensualmente
sobre las zonas más sensibles donde la piel es especialmente suave e
indefensa para estimularla y excitarla. Acaríciale el vientre y los
lados de la caja torácica y después pasa los dedos por la zona
interior de los muslos con caricias insinuantes y placenteras que infundan
el calor de tu piel a la superficie de su cuerpo.
Juego
de caricias
Patsv, de 33 años: “Cuando era pequeña, mi hermana y yo
pasábamos horas haciéndonos cosquillas y a mí me encantaba
esa ligera caricia sobre la piel. Había zonas especiales que me resultaban
particularmente agradables, como la espalda, las axilas y, sobre todo, los
pies.
En todas mis relaciones,
desde que me convertí en adulta, he querido siempre
tener un novio que me tocara y me estimulara de esa manera.
Sólo quiero tumbarme que me acaricie suavemente por
todas partes, cuanto más sutil sea más excitante
lo encuentro. No siempre es sexual, sino inmensamente placentero
a nivel físico. Ahora, finalmente, tengo un novio
al que también le encanta, por lo que pasamos mucho
tiempo sólo estimulándonos, rozándonos
y acariciándonos el uno otro con todo tipo de cosas.
Lo hacemos por turnos, por lo que uno de nosotros puede
limitarse a disfrutar del placer de todas esas maravillosas
sensaciones en la piel. Para mí es como un lujo y
un sueño hecho realidad. A veces disfruto tanto como
haciendo el amor”.
En
la psicología se define a un "afrodisíaco" como
todo aquel suplemento que induce a la lujuria carnal.
Entonces un afrodisíaco es una
sustancia que en teoría aumenta el apetito sexual.
Su nombre hace referencia a Afrodita, la diosa griega del
amor, que surgió de la espuma del mar cuando el dios
Cronos mató y castró a su padre, arrojando sus
genitales al océano. Continuar
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Secretos
para enloquecer a un hombre
Al igual que las mujeres, los
hombres también tienen zonas en la cuales son más
sensibles ante un estimulo sexual, estas
son las llamadas zonas erógenas masculinas,
describiré la manera de estimular dichas zonas de la
manera más adecuada, sigue
estos pasos
Ejercicios de Kegel
¿Qué son
los ejercicios de Kegel?
Los ejercicios de Kegel consisten
en contraer y relajar la zona muscular del piso pélvico,
con el fin de fortalecer los músculos de la zona genital.
Estos ejercicios, ... Continuar lectura
La
capacidad de fantasear en las parejas
La capacidad de fantasear
de la pareja es un indicador de la creatividad, y de la
flexibilidad de la pareja, así mismo de la confianza
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Para tener una sexualidad plena y duradera las parejas tienen un gran aliado “Las
Fantasias”, las fantasías son necesarias y además ... Continuar
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¿ Es
posible ser fiel en estos tiempos?
Hará cosa de 100 años, Alejandro
Dumas, el famoso escritor, señalo: Las cadenas del matrimonio
son tan pesadas que toma a lo menos dos personas para llevarlas...
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