Cuando pasan
los silleteros es Antioquia la que pasa"
" Cuando pasan los Silleteros es
Antioquia la que pasa", se dice con frecuencia cuando vemos a
estos paisas echarse sus silletas, que pesan hasta 70 kilos, al hombro,
en una tradición que va de generación en generación,
pues para ellos es un orgullo estar allí mostrando la grandeza
de ser un "antioqueño de pura cepa".
La Feria de las Flores:
Una tradición
e historia viva de Medellín
La Feria de
las Flores, cuyas actividades centrales se realizan este julio y
agosto,
es, sin duda, el evento
que reúne a todos los antioqueños y a miles de turistas
que visitan la ciudad de Medellín, convirtiéndola en
un espacio que vibra con las flores, la alegría, la paz y la
diversión.
Toda esta fantasía comenzó el
1 de mayo de 1957, por ser el mes asignado a las flores, cuando a Don
Arturo Uribe Arango, miembro por aquella época de la Junta de
la Oficina de Fomento y Turismo, se le ocurrió invitar a Medellín
a un grupo de silleteros de Santa Elena, para que participaran en un
desfile, que tenía como fin mostrar la belleza de las flores
y entretener a la comunidad, tarea que ellos realizaban silenciosamente
cuando bajaban a la Capital de la eterna primavera a vender sus flores
a los habitantes o para adornar los altares de las iglesias.
A la cita acudieron
40 silleteros que se concentraron en el Parque Bolívar, con tan buena aceptación
de la sociedad, que un grupo de ciudadanos propuso que los campesinos
se organizaran para que realizaran un desfile más vistoso, que
se cumpliera por las principales vías de la Bella Villa, con
lo que se daba inicio a lo que hoy conocemos como Desfile de Silleteros.
Ésta duró cinco días
y fue algo incipiente porque careció del brillo de la actual.
Sin embargo, con casetas en varios sitios de la ciudad y con fiestas
privadas en los clubes sociales, los antioqueños disfrutaron
de la magia de las flores.
En la programación de aquel entonces
se incluyó una exposición de flores en el Atrio de la
Catedral Metropolitana, organizada por el Club de Jardinería
de Medellín y Monseñor Tulio Botero.
Con el paso
del tiempo, la Feria fue tomando fuerza hasta convertirse, en uno
de
los festejos más
importantes de la ciudad y de mucho prestigio en el exterior. Esta
actividad, que inicialmente se celebró en mayo, se festejó a
partir de 1958 en agosto, mes de la independencia antioqueña
y desde entonces no ha dejado de vestir, con variedad de colores, las
calles de la ciudad.
Además se incorporaron otros
eventos que le dieron protagonismo como el Reinado de las Flores, La
Cabalgata, Guinness Récord en 1996 y 1999, el Desfile de Autos
Clásicos y Antiguos, la Exposición de Orquídeas,
Pájaros y Flores, los tablados en diferentes lugares de la ciudad
y las Fondas de mi Pueblo. A partir de 1958 el Desfile logra una mayor
cobertura de los medios de comunicación y el recorrido, que
contó en aquella ocasión con 100 participantes, tomó su
punto de partida del Teatro Pablo Tobón Uribe, desplazándose
luego por la Avenida La Playa para cruzar la carrera Junín hasta
llegar a su destino final en el céntrico Parque Bolívar.
Las Silletas
Para mayor
comodidad, tanto para el que desplazaba la mercancía, como para quienes se acercaban
a comprarla, los campesinos se idearon las silletas, construidas en
madera con un espaldar y dos agarraderas que permiten colgarlas a los
hombros, como un elemento que les facilitaba cargar grandes cantidades
de flores con un menor desgaste físico, objeto que ya en la época
de la colonia se habían utilizado para transportar personas
por las empinadas montañas antioqueñas.
El uso de la
silleta se generalizó y
con ésta la palabra silletero se acuñó a quienes
se dedicaban a la venta de flores por las calles empedradas de la Medellín
de principios del siglo XX.
En la actualidad se
trabajan cuatro tipos de silletas, clasificadas así:
Silleta Emblemática
Tiene un mensaje
cívico o educativo,
se elabora con flores pegadas o clavadas de tal manera que no se vea
el cartón o icopor donde van puestas. Las imágenes más
utilizadas en estas silletas son los símbolos patrios, religiosos
y retratos de personalidades.
Silleta Monumental
Se caracteriza
por ser realizada con flores colocadas en ramilletes enteros. Debe
contener como mínimo
cuatro variedades diferentes de flores, además de llevar obligatoriamente
gladiolos y/o espigas alrededor. Es una de las silletas más
vistosa y colorida, generalmente es de dimensiones astronómicas.
Sus medidas mínimas son de 1,50 por 1 metro.
Los campesinos
seleccionan figuras más abstractas, que se prestan para hacer
espectaculares creaciones.
Silleta Tradicional
Esta silleta
era la utilizada por los campesinos que vendían, a principio de siglo, las
flores por las calles de Medellín o en la Placita de Flores.
Su elaboración es más
sencilla, pues lleva las flores colocadas en ramilletes enteros,
realizada con manojitos de flores silvestres, amarradas individualmente
y complementada con follaje. Su dimensión mínima es
de 70 centímetros por 70 centímetros.
Silleta Comercial
Es la más
reciente y, como su nombre lo indica, es encomendada a los silleteros
por una
empresa, que quiere tener presencia con su logotipo en el desfile.
Los Silleteros: Una
tradición
familiar de ancianos, hombres, mujeres y niños
Los silleteros,
orgullosos de su consagrada actividad en la que reviven las viejas
tradiciones
paisas, desfilan la variedad de las flores con un atuendo que tampoco
pierde la usanza: Las mujeres llevan blusa blanca, pañoleta
roja, falda de color negro con enaguas y adornada con flores, delantal
blanco y alpargatas. Los hombres lucen pantalón y delantal
negro, camisa blanca, sombrero, pañoleta roja en el cuello,
alpargatas, machete y carriel.