El Caballero Gaucho
Luis Ángel Ramírez Saldarriaga es conocido en el ámbito
nacional, internacional y musical como El Caballero Gaucho, quien nació en
la ciudad de Pereira el 10 de junio de 1917, pero sus años juveniles
los vivió en Anserma nuevo. Su padre Pedro Antonio y su madre Carmen
Emilia, cantaban y hacían un dueto parecido al de Margarita Cueto
y Juan Arvizu; o sea que lo del canto a Luis Ángel le vino por herencia.
Cuando por primera vez se presentó a un programa de aficionados
en la emisora de Armenia Pregones del Quindío, lo botaron a la calle
y le recomendaron que cogiera café. En ese tiempo Luis Ángel
había conseguido un destartalado tiple y con un método práctico
de enseñanza se fue guiando y aprendió sin que nadie le enseñara;
fue tan persistente este hombre que volvió a esa emisora, pero esta
vez sí ganó el primer puesto y como premio recibió dos
camisas, jabones y un pantalón.
Su padre le enseñó la ebanistería; así que
cuando su familia se trasladó a Pereira éste fue el oficio
que desempeñó. Con su hermano José Ramírez
y su primo Luis Bernardo Saldarriaga (posteriormente excelente compositor
y segunda voz del dueto Los Pamperos) conformó el trío Los
Trovadores Andinos, que actuaron en La Voz de Pereira durante varios meses.
Cuando Luis Ángel cantó allí un tango como solista,
inmediatamente le firmaron un contrato por cuatro años; el día
del debut el dueño de la emisora le dijo:
-Hoy canta usted a las nueve de la noche.
-Pero señor, yo he visto que en los carteles
dice que a esa hora canta alguien a quien llaman El Caballero Gaucho.
-Es que desde ahora hemos decidido, que usted se llamará El
Caballero Gaucho.
Posteriormente fue llamado por Codiscos donde grabó el tango Cuando
te conocí, luego pasó a Discos Fuentes en 1958 y allí impuso éxitos
nacionales como Al final del camino, Siempre solo, Para ti madre, Regalo
divino, Te llegó la mala, Goteras, Del mismo lodo, Perdón
por tu amor, Dolor gaucho, Misiva amarga, Pasión sin nombre, Veneno
mortal, Cuando todo te falte, El vals de la ilusión, Viejo farol,
Amores de arrabal, Alma de mujer, Viejo juguete, Lejos del tambo, Cuando
llora un hombre, Gotas amargas, Cobarde corazón, Junto a ti, Flor
de boulevard y muchos, pero muchos otros.
Luis Ángel le comentó al antropólogo y escritor Carlos
Humberto Hiera que ha sido exclusivo de Discos Fuentes durante treinta
y dos años y que a lo largo de sus más de cincuenta años
de vida artística ha grabado unas ochocientas canciones, siendo
ciento ochenta de su propia inspiración. Es considerado uno de los
máximos intérpretes de la música pampera con estilo
guasca.
El Caballero Gaucho le comentó al investigador
Juan David Arias lo siguiente:
"
El tango Viejo juguete lo compuse en Medellín en la avenida Abejorral
con San Marcos; eso fue en el año 1956, me subí a la terraza
del hotel donde me hospedaba para despejarme un poquito y vi ahí al
frente, en la terraza del otro lado de la calle, a dos niñitos muy
bien vestiditos que jugaban y se veía que eran de familia bien acomodada;
de pronto a uno de esos niños como que no le gustó su juguete
y lo tiró a la calle; yo seguí el juguetico con la mirada
hasta que cayó a la avenida Abejorral. En ese instante un niño
de apariencia pobre que iba tomado de la mano de su mamá, se lanzó a
la calle en pos del juguetico que había caído, pero desgraciadamente
en ese instante pasó un bus que inmediatamente terminó con
su vida. Después de ver esta tragedia solo me demoré veinte
minutos para hacer el tango.
Cierto día estaba yo con unos amigos, era un matrimonio joven al
que yo estimo bastante; después del almuerzo él y yo nos
despedimos de la esposa, pero cuando él se le acercó a darle
un beso ella le voltio la mejilla. En el camino mi amigo me dijo: -¿Te
diste cuenta del detalle de aquella? -Y yo le contesté: -No le haga
caso, ya que ahora dan besos por costumbre. De ahí salió mi
canción Besos por costumbre.
Si la canción no rima, yo creo que no hay nada. Para uno componer
Viejo farol y todas esas canciones que yo he compuesto, se necesita haber
aprendido mucha poesía y mucha métrica; yo aprendí bastante
leyendo a Julio Florez y Porfirio Barba Jacob.
En mi vida he tenido cuatro mujeres; la primera se
me murió de
veintiséis años y me dio cinco hijos... era una hermosa mujer...
pero era más hermosa su alma; la segunda se murió de veintinueve
años y me dejó siete hijos; después me casé con
una mona y comenzó la gente a decir: -¿Qué está haciendo
esa mosca entre la leche? Claro, yo bien negrito y con tremenda monota;
fue cuan¬do le dije: -Mija, usted y yo por qué nos casamos si
somos incompatibles -entonces nos separamos sin ningún disgusto.
Ahora tengo el calor de un nido sano, puro y limpio... una mujer de cualidades
inmensas.
Tengo trece hijos ya que con la única que no
tuve fue con la mona.
Yo no quería llamarme El Caballero Gaucho pero así me pusieron;
incluso, en cierta ocasión me llamó el doctor Ramírez
Johns para que grabara en Discos Silver, pero yo le puse como condición
que me quitara el mote de Caballero Gaucho, que yo no era gaucho sino colombiano,
que yo había nacido en Pereira, que me gustaba el folclor nuestro
y que no era argentino; pero él me contestó: -Vea hombre,
todas las cartas que usted ve en estos costales, son cartas para El Caballero
Gaucho, de manera que si no es al Caballero Gaucho, yo no le puedo grabar.
Eso de Caballero Gaucho fue un mote que me puso el
maestro Luis Carlos González, el compositor de La ruana, que era muy amigo de Mario
Arango Mejía, mi patrocinador; resulta que un día en la emisora
de este señor, mi primo Bernardo Saldarriaga me propuso que cantara
un tango y yo interpreté Cancionero. Entonces don Mario preguntó:
-¿Quién cantó eso? -Lo canté yo don Mario.
Recibimos muchas cartas en las que me felicitaban y donde manifestaban
que querían volverme a escuchar; pero para esa nueva presentación
se requería un nombre ya que Luis Ramírez no quería
decir nada. Propusieron algo así como Luis de la Rosa, Luis de la
Roca, Luis de la Fuente, hasta que Luis Carlos González dijo: Con
esa voz, póngalo El Caballero Gaucho; y así me quedé hasta
el día de hoy, que no sé si Luis Ramírez arrastra
al Caballero Gaucho o El Caballero Gaucho arrastra a Luis Ramírez.
He ganado dos discos de platino, tres de oro y un Óscar de oro
que me lo dieron en New York en un mano a mano con Los Niches y Los Visconti
en tres días de concierto, pero el público me lo dio a mí".
Aunque no es antioqueño lo traigo a este libro, porque El Caballero
Gaucho ha significado para nuestro pueblo campesino, lo mismo que Carlos
Gardel para el pueblo argentino; Luis Ángel Ramírez es el
cantor de tangos criollos y guascas por excelencia y es de los grandes ídolos
de nuestro hombre trabajador y montañero.