Musicos paisas
Esta sección está dedicada
a mostrar la riqueza musical de la cultura paisa y a presentar a esos
personajes que han hecho historia a través de su música,
esperamos que sea de su agrado.
Octavio Mesa, Arelys
Henao, Dario Gómez, José A.
Bedoya, Gildardo Montoya, Los
Legendarios (Darío Gómez primera voz), Los
Relicarios, Carlos Vieco Ortiz, Jaime
R. Echavarría, John Jairo
Torres de la Pava, Los Pamperos, Antonio
Posada, Rómulo Caicedo, Alonso
Restrepo, Fausto, Juanes, Tartarin
Moreira, Eladio Espinosa, Francisco
Pacho Bedoya, Grupo Nueva Gente, Jorge
Molina Cano, Léon Cardona, Manuel
J. Bernal, Dueto de Antaño, Dueto
Libardo y Lucha, El Caballero Gaucho, Luis
Carlos González Mejía, Dueto
Armonía, las Trigueñitas, Las
Hermanitas Calle, Horacio Galeano, Dueto
Las Américas, Dueto Flores Romero, Arrubla
y Bareneche, Las Dalias, Alejandro
Sarrazola, Dueto de Agustin y Miguel, Vargavil, Jhon
Jairo Pérez El Rey de la Trova. Agrupaciones musicales El
Combo de las Estrellas, El Grupo Gale, Los
Hispanos, Fruko y sus Tesos, Frenesí Orquesta, El
Tropicombo.
* Algunas de estas biografias han sido tomadas del libro "música
del pueblo pueblo" de Alberto Burgos Herrera.
Antonio Posada
Fuente: biografiasantioquia.blogspot.com
Cuando comenzaba la década de los años cincuenta, apareció en el ambiente farandulero colombiano una melodía paisa que gustó bastante en toda la región andina y que fue interpretada por un hombre que tenía voz antioqueña, aguascada, gruesa y destemplada, pero que era la muestra fehaciente del típico paisa; la canción, que fue todo un suceso, se llama El grillo y el intérprete era el pereirano, bohemio, rezandero, aguardientero, culebrero, brujo, cantante y buen amigo Antonio Posada Correa, quien se hacía acompañar musicalmente de un dueto llamado Los Tumaqueños; dos morochos provenientes de la costa Pacífica colombiana, que por situaciones del destino vinieron a confundirse con la bohemia medellinense de aquellos tiempos.
Los Tumaqueños en realidad se llamaban Luis A. Yakup y Heriberto Quiñones, vivían en un hotelucho del barrio Guayaquil, tomaban aguardiente casi todos los días, a cualquier hora del día y eran lo que podría llamarse unos "merenderos"; sus voces inundaron de alegría todo el ambiente bohemio de la Calle de los Tambores y toda la algarabía sana que tenía nuestro Medellín en aquellos tiempos; ambos fallecieron muy jóvenes, tal vez a causa de todo ese trajín parrandero al que fueron sometidos, pues bien es sabido que hacían tertulias y compartían roñes con Alfonso Muriel, Vega del Río, Tartarín Moreira, Antonio Posada, Alejandro Sarrazola, Montecristo y Luis Carlos Jaramillo entre otros, algunos de los bohemios más tesos con que ha contado la bebeta antioqueña.
Antonio Posada era tan bohemio, que cuentan sus amigos de farra cómo muchas veces estaban todos pasmados y amanecidos un domingo por la mañana, casi dormidos sobre las mesas de algún café del viejo Guayaquil, sin un centavo y Antonio todavía con la "rasca viva", se ponía de pies, iba hasta el hotel donde residía, sacaba sus culebras, las llevaba hasta la Plaza de Cisneros, comenzaba su retahíla y luego vendía un ungüento que servía para el corazón, el hígado, el carranchil, el cáncer y todos los males de los pies a la cabeza.
Regresaba luego al café donde todos sus amigos dormían la borrachera y tiraba sobre la mesa los billetes de cincuenta centavos llamados "Lientas" que cinco minutos antes le había cobrado al campesinado por su popular mentol y decía:
-¡Sigamos bebiendo!
Frase que despertaba a todos los demás contertulios.
Antonio Posada grabó y compuso muchísimas canciones; impuso éxitos discográficos decembrinos como El grillo, Que lo diga ella, El chorizo, Me va a dejar con la gana, María Luisa, Inés venite pa' acá, Se llegó la hora, Cosa rara, La cobija rota y tantísimos otros; pero también Antonio hizo música fría, guasca y campesina como los pasillos Agonía de mi madre y Triste entierro y los tangos Leprosa y Demacrada.
Iniciando la década de los años sesenta Antonio Posada abandonó la ciudad de Medellín y marchó hacia el sur del país; unos meses después llegó la noticia de que había fallecido a causa de la herida que le causó una de sus culebras.
Antonio Posada fue un personaje en el antiguo barrio Guayaquil.
Música en Antioquia
En
Antioquia, tradicionalmente, han existido unas bien cimentadas cultura
y afición por la música,
tanto popular como culta o docta.
En la mayoría de las zonas rurales del departamento reina en abundancia
la música popular, y existe una gran ausencia de música culta,
salvo por la música religiosa en los templos católicos, y
por una moderna campaña para crear orquestas y bandas municipales. Continuar
Lectura
La música Guasca o de Carrilera
Música Guasca: Nombre utilizado en Antioquia (Colombia) para referirse
a la música campesina o montañera. Abarca ritmos como rancheras,
corridos y huapangos provenientes de México; pasillos y valses de
ecuador; y zambas, tangos, pasillos y valses de argentina. Es decir, un conjunto
de ritmos sureños y norteños pero hechos por campesinos antioqueños
con su propio estilo. Continuar Lectura
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